Los arquitectos llamados utópicos, revolucionarios o visionarios, plantearon edificios basados en las formas geométricas. No despreciaron la herencia del pasado clásico y, aunque respetaron las normas de simetría y la monumentalidad, sus edificios son a veces el resultado de la combinación caprichosa de las formas geométricas.
ETIENNE-LOUIS BULLÉE

CLAUDE NICOLAS LEDOUX
neoclásica.Fue uno de los arquitectos más activos a finales del Antiguo Régimen, protegido de Madame du Barry, amante del rey luis XV, y autor de dos de las más importantes obras públicas de la época: La Salina real de Arc-et-sesans (declarada patrimonio de la Humanidad en 1982)
Aunque su carrera apenas duró 25 años —tras la Revolución apenas volvió a construir—, realizó bastantes obras, pero la mayoría de ellas fueron destruidas en el siglo XIX.
En Salins-les-Bains o en Monmorot, se habían construido las calderas cerca de los pozos y se necesitaba la madera de los bosques vecinos. Cerca del primero de estos lugares, los fermiers généraux decidieron experimentar otro método: construir una fábrica de extracción de sal en las proximidades del bosque de la Chaux, en un lugar llamado el Valle del Amor, entre las villas de Arc y de Senans, y conducir hasta allí el agua salada por una canalización.
Construida entre 1774 y 1779, la Salina real de Arc-et-Senens, de la que los planos fueron aprobados por Luis XV y por Trudaine, es la obra maestra de Ledoux. Se puede llegar a ella por una ruta rectilínea trazada a través del bosque de Chaux. La entrada, precedida por un peristilo de orde dórico, donde las proporciones masivas, de aspecto arcaizante, fueron copiadas de Paestum, es alojada en una gruta que da la impresión de penetrar en una mina de sal. La alianza de columnas, motivo arquetípico del neoclasicismo, y de la gruta ornada de concrétions, que evoca las creaciones de la Renaissance, marca la oposición, pero también la articulación, entre las fuerzas elementales de la naturaleza y el genio organizador del hombre, que traduce las reflexiones del siglo XVIII –se piensa especialmente en Jean-jacques Rousseau de la relación entre la técnica y la naturaleza.
La entrada conduce a un amplio espacio semi-circular rodeado de diez edificios que se ordenan en la semi-circunferencia y su diámetro. En la parte circular se encuentran la toneladora, la fragua y los dos edificios de habitaciones para los obreros; en la parte rectilínea, los talleres de extracción de sal (ou bernes) alternan con los edificios administrativos de los que, en el centro, está el pabellón del director, que albergaba originalmente la dirección y la capilla.
La significación de esta planta es ambivalente: el círculo, figura perfecta, evoca la armonía de la Ciudad ideal, el lugar de concordia en el trabajo común, pero recuerda también las teorías contemporáneas de organización y vigilancia, particularmente el panoptismo de Jeremy Bentha.
La salina tuvo dificultades para entrar en una fase de producción industrial rentable, en razón de la concurrencia de pantanos salinos. Después de algunos ensayos poco fructíferos, se debió cerrar definitivamente a causa de la Revolución fancesa en 1790. El sueño de la terminación de una manufactura, concebida a la vez como una residencia real y una nueva ciudad, llegó a su fin.


Las imágenes anteriores pertenecen al pabellón de entreda y al interior de edificio (en orden de mención). la imágen de abajo pertenece a la factoría de fabricación.



